YA SÉ QUIEN TIENE TU QUESO

 Las cosas se pueden hacer bien o como siempre

Autor: Dr. Montgomery Lee

 

Un cuento sobre como el método de trabajo puede influir en los resultados obtenidos. Se pretende hacer reflexionar acerca de la manera en que estas estrategias  se pueden utilizar en provecho propio, obteniendo los beneficios prometidos y tratando de minimizar los inconvenientes y los riesgos que las mismas implican.

 

Capítulo 1 – La reunión de amigos 

Una cena reuniendo de ocho de las personas más influyentes en el mundo de los negocios – directivos de importantes empresas.

¿Qué opinais del outsourcing y de las otras estrategias de externalización de servícios, en especial en el área de las Tecnologías de la Información?

Las respuestas fueron las más diversas: bobadas, tentativa de espionaje, la mejor forma de reducir costes en cualquier negocio es justamente fomentar la contratación externa de recursos.  La externalización de los servicios es el futuro…

Y así se puso tensa la conversación y el anfitrión propuso un cuento y empecé la aventura:

 

Capítulo 2  -  Comienza la aventura 

“Hace algunos años, en un país tan pequeño que no figura en los mapas, los habitantes de un pueblecito, Smiceville, estaban realmente desconcertados. Alguien había difundido un un burdo rumor que había provocado más de una carcajada: al parecer se había se había descubierto un laberinto que escondía un gran tesoro. El tesoro en cuestión no era más ni menos que una gran cueva repleta a rebosar de queso. Sí, ¡queso! De todas las variedades y cantidades inimaginables. Wanda Doolittle había crecido en una familia humilde. Consiguió acabar sus estudios y, con su ambición y voluntad, ayudó a su familia a salir adelante. Su ansia por la riqueza, por conseguir cada vez más dinero, se convirtió en un pensamiento casi obsesivo.

Wanda fue descansar en un hotelito (5 estrellas) y al pasear encontró a un enanito que deliraba a borde del camino. Parecía muy enfermo y agotado.  Le dio de beber y intentó que comiera algo. Antes de morir agradecido por su ayuda , le dio un mapa y le dijo con voz entrecortada:

“Esto… tu fortuna… mapa… ratones también… queso…queso… síguelo…muy rica… peligro… muerte…” y murió en los brazos de la mujer. 

Fue directamente a la taberna a tomar una copa. Pero de lo nerviosa que estaba, no pudo reprimirse y contó precipitadamente y con voz en grito) cuanto le había sucedido.

Todos se rieron de ella. Tres hombres se le acercaron para preguntarle sobre lo ocurrido.  Ellos también conocían la historia y no les parecían tan absurda.

Mientras bebían otra copa los cuatro tenían algo en común: Eran obsesivamente ambiciosos, adoraban el dinero por en cima de todo y su máxima pretensión era hacerse inmensamente ricos.  También eran muy diferentes entre sí.

Gus Nathan – el mayor de ellos, inspiraba confianza por los cuatro costados. Toda su vida había dedicado a estudiar y a trabajar- Su idea de trabajo no era demasiado convencional, pues parte de su tiempo dedicaba a sus expediciones- Era un empresario que ganaba muy bien la vida, lo que le permitía organizar su tiempo como  quisiera.  Le gustaba el riesgo tanto en el ocio como en el negocio. Desde pequeño tenía un espíritu aventurero. Fue un niño muy querido, inteligente y sin problemas: ser hijo de unos padres ricos es el mejor chollo que pueda tener un chico, para que vamos a engañar” comentaba a veces con sus amigos.